Isaías, El Profeta Precursor Del Evangelio
Isaías, uno de los principales profetas del Antiguo Testamento, recibió su llamado al ministerio profético directamente de Dios (ver Isa. 6:1-8). Vio la santidad de Dios y se arrepintió y ahora estaba listo para ser enviado » (Isa. 6:8). El llamado que se hizo al profeta Isaías fue en un tiempo en que la nación se había apartado de Dios. (Is 1:4-10) La condición era por causa de los dirigentes de la iglesia (Is 1:10) estaban enseñando al pueblo a no obedecer la ley y seguir a los profetas (Is 30:9-11) la misión de Isaías era hacer volver al pueblo hacia Dios (Is 1:11-18) El pueblo creía que por orar pidiendo el perdón de su pecado haciendo sacrificios ya eran salvos. Pero Dios le mando decir a Isaías que lo que él quería era cambio (Is 1:17) y entonces recién los justificaría de sus pecados (Is 1:18) que para eso era necesario que volvieran de nuevo a la ley y al testimonio de los profertas (Is 8:15) y que solo aquellos que escucharan esta dos cosas: los diez mandmientos y las profecías serian reconcomios por Dios como hijos de luz para quienes había amanecido (Is 8:20)
Denuncio severamente que aquellos que dejaban la ley y los profetas es porque habían pactado con el mismo diablo (Is 28:15-18) y que se habían ido en la búsqueda del dinero y la idolatría (Is 2:10-14) y que habían dejado de adorar al verdadero Dios por seguir mandamientos de hombres (Is 29:13); (Mar 7:6-9) denunció a los dirigentes como sodomitas por sus prácticas idolatras en las que caían en la sensualidad y prostitución de rameras y sodomitas. Les dijo que mujeres estaban conduciendo al pueblo y jóvenes inexpertos desviaban al pueblo de la ley y los profetas. Estos mensajes no les gustaron a estos lideres y solo un puñado del pueblo se unió con él, al cual ´él, llamaba el remanente (Is 1:10) de quien Pablo mas tarde declaró que “aunque fueran millares los hijos de Israel, solo el remanente será salvado” (Ro 9:27) Presentó que Dios llamó la atención a regresar a la ley (Is 51:4) y que de el saldría la justicia para el mundo entero para regresar al mundo a la ley de Dios.
Para que esto se hiciera realidad enviaría al Justo o Mesías (Is 9:6; 7:14; 53:1-3) quien vendría a cargar con el pecado de todos nosotros y que sería rechazado por los dirigentes que se comportarían como en sus días (Mar 7:6) hasta asesinarlo, pero resucitaría, habiendo traído la salvación (Is 53:9-11) Entonces se lograría cumplir lo predicho por el profeta de que, en los últimos días de este mundo, su pueblo estaría constituido por los que guardan la ley y los profetas o palabra de Dios. (Is 2:10-12) y que para este cumplimiento Dios levantaría un pueblo que se encargaría de reponer la brecha de la ley de Dios regresando al mundo a la obediencia de la ley de Dios en cuanto al sábado.
Dos mandamientos de la ley de Dios estaban siendo quebrantados el segundo que prohibía la idolatría (Is 2:10) y el cuarto que mandaba guardar el sábado (Is 58:13) esto predicaba el profeta y sus seguidores y por eso fueron odiados y negados por sus hermanos (Is 66:5-7) Antes de que este pueblo final se levantara para hacer esta obra, primero, Dios combatiría la idolatría por medio de su pueblo. La gran reforma de la edad media lo hizo contra Roma papal y católica. Pero esta reforma no se terminó allí, sino que debía continuar con reponer el otro mandamiento que faltaba, el cuarto con el sábado. Para esto, se levantó el remanente de Dios Adventista para declarar la verdad del sábado al mundo con el mensaje de los tres ángeles. El primero manda adorar a Dios guardando el sábado como Isaías lo declaró (Is 66:23) el segundo salir de la practica babilónica de adoración al dios sol domingo. y el tercero a no recibir la marca de la bestia, domingo y guardar el sello de Dios sábado. Isaías dice de estos, que se ate “el testimonio y se selle la ley entre los fieles.
Finalmente Isaías advirtió que quienes no hicieran caso de este mensaje serian destruidos por Asiria. Pero los fieles serian reunidos para salvación. Así mismo, declaró que quienes obedecieran y se volvieran a Dios hasta el punto de ser reformadores en la alimentación (Is 65:17) serían congregados de todas las naciones y sellados con el sello de Dios (Is 66:19), (Ap 7:1-4); (Ez 20:12,20) para tener la potestad de ir a reunir a sus hermanos de todo el mundo en una predicación poderoso (Ap 18:1) y que estos serian utilizados por Dios para mostrar su obra y que por haber sido fieles serán llevados a la tierra nueva donde para siempre adorarán a Dios con libertad. Estas palabras de los profetas que excluían por completo a los lideres de su tiempo por rebeldes, los enfureció porque no quisieron humillarse y reconocer que estaban equivocados y mataron al profeta aserrándolo. Cristo dijo (Lc 6:26) que los files serian odiados mortalmente (2 Tim 3:12)