Semana 4 19/10/2026

Apóstoles y Profetas

El Nuevo Testamento menciona la obra de los profetas y de los apóstoles, quienes eran «mensajeros» o «enviados» de Dios, que es el significado de la palabra griega apóstoles. Aunque fueron 12 apóstoles también se menciona más con este nombre como el caso de Pablo.

Como reconocer a un profeta y a un apóstol.

Antes de Moisés

Pablo se llama a sí mismo apóstol doce veces en sus epístolas. En Romanos 1:1-2, El antiguo testamento consigna las claves para reconocer a un verdadero profeta. (Is 8:20) deben hablar de acuerdo a la ley y a lo que han dicho los profetas anteriores. Nunca se ha levantado un solo mensajero de Dios sin que haya seguido la línea de los anteriores para saber reconocerlos. Es más, los profetas que venían después eran elegidos por los anteriores y a los elegidos se les daba la orden de continuar en la misma línea del antecesor. Desde el principio la línea ha sido ininterrumpida. Set, Noé, Abraham, Isaac, Jacob tomaron las enseñanzas uno de otro, para creer en el Dios verdadero. Así la llama de la verdad no se apagó. Moisés continuó bajo esa línea. Dios mismo se le presento diciendo “Soy el Dios de tu padre Abraham, Isaac Y Jacob recordándole que las enseñanzas que Dios le daba, eran las mismas que les dio a los padres. Tal es así que Dios juramentó bajo condiciones a Abraham, Isaac y Jacob por medio de un pacto para reconocerlos. La condición era que andarán delante de el en busca de lo que Dios llama perfecciona (Gn 17:1) que es obedecer la ley Sal 119:1 esto mismo le recordó a Isaac (Gn 26:4,5) y por eso se dice en (1 Cr 16:16,17) que Dios hizo este juramento y concertó el pacto con “Abraham, Isaac y Jacob” y que ahora lo concertaba también con “Israel”

Después de Moisés

Este pacto de la ley lo mantuvo ristrel y los profetas posteriores fueron advertidos de no apartarse de la ley dada a Moisés (Jos 1:7,8) Por eso Dios advirtió a Moisés que aun cuando Israel se nombrara un rey este debía transcribir todo el libro de la ley de Moisés para que conozca las ordenanzas del Señor. Lo que hacía que descendiese en los tales el Espíritu profético. Así se mantuvo la luz de la escritura sana y completa aun hasta nuestros días. Esta prueba la pasó Jesús y Pablo. Jesús declaró que el solo seguía y cumplía la ley y profetas. Se exigía de la gente del antiguo testamento que obedeciera la ley (Gn 17:1) como memoria del pacto con Abraham. Ahora Jesús vino a mostrar que el cumplía esa ley con exactitud.

Los apóstoles

Pablo por su parte mencionó que él creía en la “ley y los profetas como está escrito” (Hch 24:14) y que su creencia era igual que la de los padres. Hasta el último de los apóstoles Juan se ve esta prueba de ser siervo de Dios (Ap 14:12) y será la prueba de quienes sigan la verdad. Por eso los escritos de los apóstoles son el fundamento, al igual que el de los profetas del antiguo testamento. Los Sacerdotes eran designados por descendencia según la ley sacerdotal (Hb 7) Pero los profetas y apóstoles son llamados por la voluntad de Dios. Es decir, por seguir lo que dicen los escritores de las profecías anteriores y siguen bajo esa inspiración para declarar la verdad sobre la base de la ya escrito, Si alguien no habla de acuerdo con lo ya escrito es un falso profeta. Esto hace que, como receptores de la revelación de Dios, los apóstoles poseyeron el mismo nivel de inspiración que los profetas (Efe. 3:1-5). Por eso los apóstoles no se separaron de lo ya escrito antes (1 Co 4:6) sino que declararon la necesidad de estudiar los escritos del pasado (2 Tim 3:15-17); (2 Pedro 3:1-2) Aunque un apóstol tiene todos las dones, aun así habían otros que sin ser apóstoles tenían el don profético y el mismo Pablo los instaba a buscar tenerlo (1 Cor 14:1) (Hch 21:8,9) En todo don de este tipo, Jesús siempre era exaltado. Cualquier mensajero o profeta debe basar sus enseñanzas en lo dicho en este registro sagrado.