Funciones De Los Profetas Del Nuevo Testamento
¿Qué nos dicen 1 Corintios 14:3, Efesios 4:11-13 y Apocalipsis 22:6 sobre la función de los profetas del Nuevo Testamento? En él nuevo testamento el don profético es muy reconocido (1 Co 12) (Ef 4:8-11) para el crecimiento de los fieles de Dios hasta la perfecciona de su maestro que Jesús el Cristo.
Como se reconoce a Jesús y los profetas en el Nuevo Testamento
La línea de enseñanzas ininterrumpida muestra la labor del Nuevo testamento. Juan el bautista era hijo de un sumo sacerdote algo que lo hacía muy reconocido y aun los miembros del sanedrín no podían negarlo siendo hijo de Zacarias, a quien se le dijo que su hijo cumpliría la labor predicha por los profetas, que el seria la voz que clama en el desierto (Luc 1: 76). Este mismo Juan es quien testificó en favor de Jesús de Nazareth a quien el reconoció públicamente que eral “el cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Jn 1:36) por esta razón es que los apóstoles le siguieron. El Testimonio fue dado por un profeta que aun se recocina como del antiguo testamento. Por eso Jesús había declarado que “La ley y los profetas hasta Juan” (Lc 16:16)
Por eso cuando a Jesús le preguntaron con qué autoridad el predicaba y hacia las obras prodigios que hacía, el preguntó respondiendo a los dirigentes del sanedrín. “Juan de quien fue de los hombres o de Dios” Juan testifico de Jesús y la autoridad de Jesús debía ser reconocida por este lado. No por Juan en si mismo, sino por lo que Juan fue llamado a testificar. Juan testificó por testimonio de Dios que Jesús era el Cristo y ellos que decían respetar a los profetas debieron haberle creado que Jesús era el Cristo pues ahí estaba su autoridad. No lo hicieron y dejaron la línea ininterrumpida que demostraba que ellos eran el pueblo de Dios. Es decir, su filiación con los fieles.
Al no reconocer el testimonio profético y después de muchos llamados reconocer que Jesús les hiciera para que lo reconocieron, finalmente decidieron no reconocerlo y se perdieron como nación. Pero los fieles como los apóstoles que aceptaron su testimonio de Juan y de Jesús, fueron los elegidos por Dios para continuar la línea de la historia profética. Como en todo tiempo lo fue. Dios no siguió la línea con Esaú, sino con Jacob, quien se mantuvo fiel y eso que los dos eran hijos del padre de la promesa. Así mismo, los judíos rechazaron la línea y prefirieron el error “A Jacob amé y a Esaú aborrecí” (Rom 9:11.14) Así los apóstoles y sus seguidores son llamados por elección y no la descendencia del pueblo o nación.
Así es hasta hoy. Los que llevan el mensaje hasta el final son elegidos por seguir la línea profecita y no por ser de un pueblo o iglesia en principal.
Las profecías enseñan que la iglesia pasaría por un periodo de persecuciones según lo anunciado por los profetas por 1260 años (Dn 7:25; 12:7) Y luego se levantaría el último pueblo de Dios al final de los 2300 años 1844 d.C. y su mensaje seria el anuncio de los tres ángeles (Ap 14:6-12) por el cual el mundo decidirá su destino y los que lleven este mensaje serán reconocidos por el mensaje y no por una institución (Ap 12:17) se está proclamando el tercer ángel y los que lo anuncian son los testigos de la verdad ahora como lo fue Jesús, Pablo y los demás apóstoles y los pioneros de la iglesia final y los que sigan esa línea ininterrumpida y no la llamada relación personal con Jesús, sino la relación de la línea profética.
Judas y Silas son otros profetas como las hijas de Felipe. Muestran la profecía con la que dan consuelo. Muchos creen que cuando los profetas dan el mensaje que anuncia desastres y terrores no es un mensaje de consuelo. Pero ese es el mensaje de consuelo, ya que esta muestra que el control que Dios tiene sobre la historia, lo que alegra a los fieles. En Apocalipsis 22:6, Jesús se presenta como «el Señor Dios, que inspira a los profetas», cuyas «palabras son ciertas y verdaderas».