Los frutos de un ministerio auténtico
Pablo habla de su ministerio comentando brevemente los dos Pactos: Uno escrito en tablas de piedra y otro en las tablas del corazón.
2 Corintios 3:3 siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; (con la Palabra de Dios (Jn 6:63) no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. (es decir, em la mente por medio de la enseñanza y la predicación (Ro 10:13-15)
Pablo se refiere a que ahora la ley misma que está en tablas de piedra esta escrita directamente en el corazón y cuando dice por el espíritu, se refiere a la enseñanza que viene de la escritura inspirada por el espíritu a través de los patriarcas y profetas. Pero los maestros judaizantes querían explicar e interpretar ellos la ley creyéndose competentes para decir que era y que no de la ley Siempre creían que ellos enseñaban y los demás debían seguir así. (Ro 2:17-21) Pero Pablo declaró de si mismo. Nosotros no nos creemos competentes por nosotros mismos, sino enseñamos solo el escrito está (1 Cor 4:6)
2 Corintios 3:4-6 Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; 5 no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, 6 el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, más el espíritu vivifica.
Nuestro ministerio enseña a través de la palabra como se obedece la ley por medio de la justificación en Cristo por medio del perdón del pecado y la santificación por medio de sus enseñanzas de la Escritura y así nos da vida (Jn 6:63). El ministerio judío nos pide obedecer la ley. Pero la ley solo nos muestra que estanos en pecado y no nos justifica, sino que nos condena. (Ro 3:20) Así nos matan. Así se aprovechaban estos lideres corruptos haciéndoles ver como pecadores a los del pueblo y ellos creyéndose santos y puros. Entonces humillada a la gente y se sometía a los lideres viéndolos como su esperanza salvadora.
2 Corintios 3:7-11 Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, 8 ¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? 9 Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación. 10 Porque aun lo que fue glorioso, no es glorioso en este respecto, en comparación con la gloria más eminente. 11 Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más glorioso será lo que permanece.
A pesar de todo el ministerio de la ley en piedra tuvo mucha gloria, tanto que Moisés al recibir la ley y los reglamentos de culto del santuario (Hb 9:1) y entender el mensaje del evangelio en forma de símbolos y figuras, llegó a resplandecer con la gloria de Dios. (Éx 34:29) Pero el pueblo no soportaba su presencia era muy pura. Tenia que ponerse el un velo para que lo oyeran cuando les explicaba el sistema de reglas (Éx 34:32,33) Es decir que todo este sistema de sombras escondía la realidad que era Cristo. Es decir, no era clara totalmente la enseñanza por eso se la, llama sombras. Pero cuando Cristo la explicó y se cumplió en él. Todo quedó totalmente claro. Ahora siendo Jesús el sacrificio había perdón por su medio y era posible ahora obedecer la ley perfectamente. Así por la palabra que es el oír de la fe se recibía el espíritu (Gál 3:4,5) que daba vida (Jn 6:63) Porque hacía posible la obediencia a la ley, es más glorioso este ministerio del espíritu.
Pero los judíos querían seguir con el sistema antiguo para obedecer la ley y por eso tenían el velo puesto aun hasta el día de hoy. Al rechazar a Cristo se sigue con el velo puesto hasta que se convierta uno aceptando a Cristo por medio de su palabra. De allí en adelante, recién se puede decir que una persona es franca y no mentirosa porque testifica solo de la verdad. Por eso Pablo decía:
2 Corintios 3:12-18 Así que, teniendo tal esperanza, usamos de mucha franqueza; 13 y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido. (Las sombras o velo)14 Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. (porque se ve e el la realidad) 15 Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. 16 Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. 17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. 18 Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
Ahora decía Pablo somos hechos obedientes a la ley o transformados por medio de la palabra mirando el espejo de la ley. (Stg 1:21-25) de comprensión del carácter de Cristo por medio de la pablara que es Espítate y vida. Ya no mirando a la ley y queriendo obedecerla sin saber como.