Sufrimiento y gloria
Lee 2 Corintios 4: 7-18. Haz una lista de los sufrimientos de Pablo. ¿Cómo soportó esos padecimientos?
Juan Hus, el gran reformador de la antigua Bohemia, dijo una vez… sabemos que la tribulación purifica?» (Elena G. de White, El conflicto de los siglos, p. 98).
El apóstol Pablo manifestó siglos antes la misma disposición a sufrir por Cristo. Sabía que no era más que un frágil vaso de barro (2 Cor. 4: 7). Se sentía constantemente oprimido, perplejo, perseguido y abatido. Sin embargo, no estaba desesperado, abandonado ni destruido (vers. 8-9). Estaba dispuesto a llevar siempre en su cuerpo «la muerte de Jesús, para que también su vida» se manifestara en él (vers. 10-11).
Con la expresión «muerte de Jesús», se refiere a soportarlo todo. Era difamado, criticado, ofendido, odiado, perseguido y no hacia caso de eso. Como Jesús cuando era tratado así y lo ignoraba, aunque Satanás trataba de instigarlo a reaccionar. Y al mencionar la vida de Cristo, para que se vea lo que aprendió de la palabra para la nueva vida. Así su yo estaba crucificado con Cristo y vivía la vida de Jesús ahora. Dejó el viejo pacto en el que no se obedecía la ley, sino que se era legalista y ahora viva en el nuevo pacto donde se es obedientes fiel a la ley de Dios. Llamada ley de amor de los diez mandamientos (Ro 13:10) siempre los fieles viven perseguidos y negándose al yo, para que esa misma actitud sea ejemplo para los creyentes de que hay que soportarlo todo. Pablo sabía que el predicar el evangelio, es una guerra contra el mal y por eso el usaba las armas del evangelio para deshacer la mentira.
Mostrar el comportamiento de Jesús, no es un mero gusto. ni porque naciste de nuevo sino porque esa forma de comportamiento es el arma que derrota al mal y hace florecer el amor. (Jn 15:10) Jesús hizo lo que el Padre le dijo, porque solo así, podía vencer al mal y hacer que el amor se vea. Pablo deja en claro esto. “Creí por lo cual hablé”. Vivo lo que creo. Todo para gloria de Dios. Es decir, todo para que se vea el cumplimiento de la palabra.
Pablo permanecía en la verdad, por la verdad, no por ejemplo de otros, sino por querer imitar a Jesús. Y hablaba de la verdad no por conveniencias, como lo hacen hoy en día los falsos maestros. Sino porque esa verdad es el antídoto para salvar del pecado. Hoy se la usa para ganar más adeptos y sacarles diezmos y ofrendas. Pero Pablo lo hacia por que todos se enteren de la verdad y tengan una oportunidad de salvarse y que Cristo venga de una vez a implantar el reino. Ningún mal lo movía. El que estudia la verdad para salvarse ese es el único fiel y sincero y sencillo hijo de Dios. No le importa si el cuerpo sigue su curso, lo que importa es que el conocimiento se renueva de día en día y se vive mas sabiamente. Eso significa no ver lo temporal sino lo eterno. Pablo no buscaba grandezas ni competencias. Por eso no envidiaba a nadie. Solo quería llegar rápido al reino celestial. Que comparado con este mundo aquí es todo basura.