Pureza y sinceridad
Ayer aprendimos que Pablo manifestaba su amor a los corintios al darles el conocimiento de la palabra de Dios para que ellos venzan como el vence. Pablo declara que él y sus compañeros solo se guían por el Escrito esta de la gracia y nada más y por eso muestran una conciencia limpia (Sal 119:9) Mostrando que el amor de Dios está en ellos también. Luego les dice que ellos también son su gloria del evangelio por lo que han recibido esa misma gracia que opera en su manera de pensar de ellos y en su transformación.
Hoy hay muchos que dejan el camino de la palabra de Dios y son humanistas, con apariencia de piedad y cuando alguien viene a romper su mentira para llevar a la gente a la Biblia y a la Biblia sola elevando la verdad presente, estos con astucia procuran buscar un error en los mensajeros de Dios para desanimar a los oyentes. Pero ellos mismos son esclavos de la corrupción, llenos de pecado y maldad. Gente de las tinieblas que son usados para separar al trigo de la cizaña. Pero los fieles discernirán rápidamente al mentiroso, porque este no trae el evangelio que es lo único que salva, sino que traerá el mal olor de la acusación y la búsqueda de faltas para alejar de la verdad, cuando el mismo es la representación viva del pecado. Los infieles no verán eso, sino que al igual que estos se unirán como acusadores y difamadores. Les creerán solo porque son los dirigentes, pero no por la verdad del escrito esta Así se separa el trigo de la cizaña. Los falsos atacan siempre el carácter, pero aman el pecado. La gente debe aprender a discernir. Tanto el fiel como el infiel son tendientes al error, la diferencia está en que uno ama la verdad presente y el otro la siente muy exigente y no quiere someterse a ella y la rebaja hablando solo de amor, amor y llama fanático y divisionista al fiel y le busca errores. (Jn 9:24)
El mayor peligro es que estos pueden aun utilizar de textos ilegalmente como (2 Cor 2:17) y (4:2) y ser lo opuesto.
2 Corintios 2:17 Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo….
2 Corintios 4:2 Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios
Pero Pablo deja en claro que no basta con una apariencia de esto, ni mucho menos cuando son peores, Los judíos procuraban atacar a Pablo con los peores pecados de la época y querían sacarle ventaja por los de Corinto, Pero los de Corinto eran mejores que los judíos perseguidores y los dirigentes – sino Pablo no lucharía por ellos como no lo hacía ya por los dirigentes judíos – Así Pablo demostraba que tenía mayor interés por los de corinto que por los del sanedrín judío. Estos dirigentes estaban sumidos en los peores pecados: Alianzas con Roma, búsqueda del poder, ladrones del diezmo y las ofrendas, traicioneros de la verdad de la Biblia. Dejaron la verdad presente y seguían sus tradiciones o interpretaciones de la doctrina y no las Escrituras ni los mandamientos de Dios (Mr 7:6-9) y eran corrompidos (Mar 7:23)
Esta es una advertencia para nosotros hoy. Los opositores de la verdad presente del mensaje de los tres ángeles hacen lo mismo con los laicos y pocos dirigentes fieles que predican. Buscan hacer pasar como pecadores o infieles a los que son más justos que ellos. Estos blanquean dinero en su cúpula, venden armas y pornografía y hacen desfalcos del dinero de Dios y quieren hacerse los buenos ante la gente, pero están llenos de hipocresía. Hoy los sinceros están entre los que llevan la verdad presente del tercer ángel. Los falsos niegan esta verdad. El hecho de que algunos de ellos pueden ser personas sinceras y benefactoras, no quita que sean falsos maestros, la mayoría de ellos son corruptos y estos son los que atacan a los fieles, haciendo pensar que porque ellos están en los cargos altos eso los hace puros y con autoridad y que Dios esta con ellos. Nada más falso e impuro que esto. Así eran Anás y Caifás
Entendiendo esto, queda claro recién lo que Pablo dice: 2 Corintios 1: 12-14 a la luz de 2 Corintios 2: 17 y 4: 2. Declarando de sí mismo: pureza y sinceridad (2 Cor. 1: 12). Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad (Palabra) de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros. ¿Cuál ha sido tu propia experiencia al ver cuestionadas o desafiadas tus motivaciones o intenciones, por muy bienintencionadas y sinceras que fueran siendo un dirigente y líder de iglesia? ¿Qué te dice eso acerca de cuán cuidadoso debes ser al cuestionar las motivaciones de otros?