Semana 10 29/08/2026

El ministerio cristiano auténtico

Lee para el estudio de esta semana

2 Corintios 3: 1-9; 4: 7-18; 5: 11-15; Colosenses 1: 19-23; Efesios 2: 13-16; 2 Corintios 6: 11-7.

Para memorizar

«Estamos atribulados en todo, pero no angustiados; en apuros, pero no desesperados; perseguidos, pero no desamparados; abatidos, pero no destruidos. Llevamos siempre en nuestro cuerpo la muerte de Jesús, para que también su vida se manifieste en nuestro cuerpo» (2 Cor. 4: 8-10).

La semana pasada vimos que, al afirmar la pureza de sus motivaciones y su sinceridad, Pablo se defendió de las acusaciones de inconstancia y falta de amor para con los corintios. Siempre trabajó por el bien de sus hijos espirituales.

En 2 Corintios 2: 12-17, el apóstol comenzó una línea de pensamiento que llega hasta 2 Corintios 7 y en la que reflexiona acerca de las características de un ministerio cristiano auténtico. Podemos extraer muchas lecciones de los pensamientos de Pablo al respecto.

Esta semana estudiaremos 2 Corintios 3-7, donde Pablo habla de su ministerio como ganador de almas para Cristo. Elena G. de White dice: «La conversión de los pecadores y su santificación por la verdad es la prueba más poderosa que un ministro puede tener de que Dios lo ha llamado al ministerio. » (Elena G. de White, Los hechos de los apóstoles, p. 244).