La motivación
Lee 2 Corintios 8: 1, 5 y, también, 2 Corintios 9: 7, 9, 13, 15. ¿Cuál es el mensaje central de estos pasajes?
La generosidad
La generosidad no es un sentimiento sino un reconocimiento del bien recibido y ser grato en corresponder. “De gracia recibisteis, dad de gracia” Mt 10:8-10
Hay algunos que piensan que porque Pablo dice que sean generosos entonces hay que esforzarse por serlo. Pero no se nos pide que nosotros lo hagamos solos. Dios pone la generosidad en nosotros por medio de su gracia que es su palabra. Así no es una reacción humana el ser generoso sino motivación de Dios. Fruto de Dios. Por eso no basta la sinceridad al dar o hacer alguna cosa debe estar generada por la verdad. Dios quiere que aprendamos a hacer lo que le dice y nada más. Lo que está escrito. Cuando el hombre es el que exige y el hombre el que espera que le nazca hacer viene el fracaso. ”Nos salvó no por obras de justicia que nosotros habíamos hecho” Tito 3:5
La razón de la generosidad en el feligrés no es porque simplemente se le diga que asi lo manda la organización o sacar textos sistemáticamente para que devuelvan el dinero de Dios. No. Sino porque se descubre la verdad que se enseña. Cuando el hombre descubre el plan de salvación y el gran conflicto entonces decide participar en la salvación de la humanidad y hacer conocer los misterios de la profecía y del reino que se establecerá de Jesús. Esto es lo que motiva al hombre a ser generoso.
Hoy hay muchos que maldicen la ofrenda y el diezmo solo porque descubren que estaban dando en un lugar donde no se predica la verdad. La verdad es el mensaje presente de los tres ángeles hoy. Donde se predica el tercer ángel (Ap 14:9-11) allí es donde se debe devolver el diezmo y la ofrenda. Sino se devuelve con esta convicción por mucho que se lo haga con todas las ganas donde no está la verdad, cuando ya se la conoce, Dios no aceptará el donativo. Solo cuando en ignorancia se hace lo mejor, Dios lo acepta, pero cuando ya se está consciente no hay excusa.