Semana 11 11/09/2026

Para estudiar y meditar

“Pablo dice evitando que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que administramos, procurando hacer las cosas honradamente, no solo delante del Señor sino también delante de los hombres.” 2 Corintios 8:20,21

Pablo recuerda a los hermanos que el recibe las donaciones para la obra en abundancia, pero que Dios es testigo de cómo el utiliza estos medios para el avance de la obra. Estas palabras dejan en claro la oposición que había contra el apóstol hasta el punto de desprestigiarlo por la avaricia de los falsos maestros. La gente estaba en duda. Los maestros judaizantes habían dejado una enorme huella de maldad tanto que la gente ya no confiaba en nada.

Los engañadores habían hecho creer un sistema falso del evangelio y en la parte económica lo mismo. El evangelio siempre enseñó que el diezmo no se da por mera generosidad, sino, porque es la renta del evangelio y porque con esto se mantiene la obra. Desde el antiguo testamento Dios había indicado a Moisés como funcionarían los donativos para la obra. Todos eran llamados ofrendas (Dt 12:11-13) y habían dos diezmos uno para el ministerio (Núm. 18:21-25) y otro para fondo de pobres y para las fiestas y necesidades del templo. (Dt 14:22-25)